Me encuentro este artículo en El Periódico Extremadura, buen resumen del papel de las selecciones extremeñas en los campeonatos de España de baloncesto, naufragio lo llama el periodista, fracaso también se puede llamar.
A partir de aquí, la búsqueda de soluciones, y, por supuesto, culpables. Culpables que en ningún caso se encuentran en la federación, por supuesto. Que lo sepan ustedes, la culpa es de los clubs, sí, de los clubs, que no trabajan bajo las directrices de la federación (ah, que no las da, que no me acordaba), que tienen mal físicamente a los chicos y chicas, a los que se prepara para una liga con una jornada de juego y dos de descanso, ¿qué quieren? pero eso es problema de quien organiza la liga, que por casualidad es la federación, que cuando son los campeonatos apenas han jugado cuatro partidos de competición, y en ningún caso han tenido que jugar contra rivales de su nivel, que Extremadura es grande y los desplazamientos caros, y eso lo pagan los de siempre, los clubes y los chicos, a los que se agradece el esfuerzo de esta manera.
Para terminar de subir el nivel, tenemos unos árbitros formados en los partidos, no ya sin formación contínua, sin formación siquiera, sin cursos previos, sin material…
Para rematar la faena, dice que los entrenadores extremeños no estamos formados, hay que vender los cursos, por supuesto, que hay que financiar a las selecciones del año que viene, y presentándose a premios haciendo la competencia a los clubes no es suficiente.
Tienen que estar sufriendo en la redacción de deportes de Antena 3 lo que no está en los escritos. Son las 23,39 del miércoles 27 de mayo, y el Barça acaba de ganar la Copa de Europa.
Crisis al fin y al cabo significa cambio, y según este correo que he recibido, los cambios son bastante profundos, cambios en el sistema de distribución (habituales en los tiempos de crisis, se intenta quitar a los intermediarios) y cambios en la filosofía de los regalos del periódico, se acabaron los libros, televisores o cámaras.
Pena que mañana no pueda comprar por aquí La Vanguardia, me quedaré con la duda de saber si te dan una ración con el periódico, o una cartilla para ir pegando cupones (para irse quitando el mono con el pegamento mientras tanto).
Speed con La Vanguardia
Lo que sí sé es que mañana habrá cola a primera hora en los kioscos, los after hours estarán vacíos a las siete de la mañana
Mi padre, para que Hacienda siga pagándole la pensión, tiene que pasarse todos los años por la delegación a decir que está vivo y firmar un formulario. Yo más o menos con el blog estoy igual.
Cada par de meses paso, digo que estoy aquí, que estoy muy liado, me prometo y prometo que voy a escribir regularmente y esas cosas, al día siguiente de la prueba de vida hago algún post, aunque sea con un vídeo de youtube, que siempre es muy socorrido, y desaparezco.
Hasta que la conciencia me dice que tengo que volver a publicar algo, aunque sea relleno como esto, pero es que me da una pereza terrible escribir sobre cómo monto muebles, cómo para gestionar entrenadores hace más falta psicología infantil que para gestionar un equipo de minibasket, de la crisis ya habla hasta Belén Esteban y la única novedad musical en los últimos meses es la Excepción,de la que ya se ocupan miles de blogs, además de Extreterrestres y Kaxta, que han estado grabando disco, y que prometo les dedicaré algún post.
Resulta que para una vez que la SGAE no dice ni mu, van y la meten en un embolao.
La cosa es que Susana hizo una (sosísima) vaca para la Cow Parade con la partitura de Tengo una vaca lechera, clásico entre los clásicos, y ahora los herederos del autor, que no la SGAE como se dijo en un primer momento, que aun conservan los derechos, la han hecho quitarla hasta que han llegado a un acuerdo con la autora.
Los herederos ya habían avisado a la Cow Parade, ya que Lauki quiso hacer una vaca musical con la canción, pero no hubo acuerdo y, afortunadamente para quien tenga que pasar bastante tiempo cerca de la vaca, la marca de leche desistió.
Esto no hubiera tenido mucho bombo si no hubiera tenido las siglas mágicas de la SGAE, que es un buen reclamo siempre.
Y lo que a mi me hace sospechar es una cosa que la autora comenta en su blog, que se acerca la subasta. Sí, se ve que después de la exposición hay una subasta. Y esa subasta se pagará con dinero. Y ese dinero será más si la vaca tiene algo que merezca la pena la puja. Como polémica, por ejemplo.